Volver a confiar en mí


“Volver a confiar en mí también es sanar.”

A veces no necesito hacerlo mejor, solo volver a confiar en mí.
Volver a verme como quien verdaderamente soy, sin filtros ni prejuicios.
Confiar y creer en mí, sin dudar, sin dejar esa línea fina entre la realidad y la distorsión.

Qué fácil es dudar de uno mismo incluso cuando todo iba bien.
Siguen siendo esas sombras del pasado las que, a veces, aparecen sin previo aviso. Aun cuando ya las tenía olvidadas, algo sencillo y simple las detona, y parece como si todo empezara a apagarse y a oscurecerse de repente.

Sigo aprendiendo a no perderme cada vez que aparece una pequeña inseguridad.
Sigo recordándome que es algo puntual, que también pasará.
Es una tarde que quizá solo tenga un final: dormir y olvidar.
Para amanecer un día más con una nueva forma de ver las cosas, de ver a los demás y de verme a mí misma con más calma y verdad.

Porque, al final, volver a confiar en mí no significa no caer nunca, sino aprender a no abandonarme cada vez que las dudas regresan.