Es mejor proteger que rehabilitar

Escribir se convirtió en mi pluma y también en mi mano.

Con ella sostengo mis heridas, las cubro y, a veces —sin darme cuenta—, también las hago florecer.

Para que la herida no volviera a abrirse, aprendí que protegerla era mucho mejor que dejarla expuesta. Durante mucho tiempo creí que ser fuerte significaba ser invencible: caminar con las grietas al aire y fingir que no dolían. Pero hay heridas que no se curan solo con el tiempo; necesitan respeto, silencio y, a veces, una venda que las resguarde del mundo.

Hubo dos momentos en mi vida en los que mi mente se rompió como un cristal bajo demasiada presión. Dos tormentas que me hicieron perder el rumbo y la percepción de la realidad. Cuando todo pasó, quedó algo frágil dentro de mí, como una cicatriz invisible.

Entendí entonces algo que tardé años en aceptar: protegerme también podía significar tomar una pastilla cada día. No como un recordatorio de debilidad, sino como un gesto de respeto hacia mi propia mente.

Algunas personas usan paraguas cuando llueve. Yo aprendí a cuidar mi estabilidad de otra forma.

Y, en medio de todo, apareció la escritura.

Al principio fue solo una forma de ordenar el caos, de poner palabras donde antes había ruido. Pero poco a poco descubrí que escribir era algo más: era una venda que protegía la herida mientras cicatrizaba. Cada página era un pequeño acto de reparación.

Las heridas no desaparecen del todo.

Pero cuando se cuidan bien, algo inesperado puede crecer alrededor de ellas: como esas flores que nacen justo donde antes hubo una grieta.

Hoy sé que recuperarse no siempre significa volver a ser quien eras antes. A veces significa aprender a proteger la parte de ti que se rompió. Vivir con medicación no me resta dignidad; al contrario, es la forma que encontré de honrar mi propia fragilidad.

Porque hay heridas que no necesitan ser expuestas para demostrar valentía.

Hay heridas que simplemente necesitan ser cuidadas.

Y entendí algo que cambió mi forma de vivir:

es mejor proteger que rehabilitar.