Rocio Navalón

Escribir es el arte de dar vida a lo invisible

Familia Zamora

Los Zamora,
una familia de raíces entrelazadas
que también se convirtió
en la mía.

Ellos son quienes formaron, construyeron y edificaron al hombre de mi vida. Ellos son mi familia.

Desde los pilares que los formaron hasta todo lo que cada uno llegó a desarrollar y a ser.

Así es la familia Zamora: dos hijos, tres hijas, un sobrino, dos nueras y un yerno, junto a un papá y una mamá que dieron lo mejor de sí mismos.

Cada uno diferente, cada uno en su propio cuento, pero cuando se necesitan, acuden en manada.

No solo para apoyarse en los momentos más difíciles y delicados, sino también para compartir las alegrías, los logros de cada uno y sus historias de vida.

Distintos, sí; no necesariamente afines unos con otros, pero unidos por un mismo hogar del que todos partieron.

Independientemente de lo lejos o lo cerca que nos encontremos unos de otros, todos saben de dónde vienen, cuáles son las raíces que los formaron y quiénes llegaron a ser gracias a que esas raíces, de alguna manera, se entrelazaron sin querer queriendo.

Son un árbol genealógico que se extiende y sigue creciendo, no solo ahora, sino para siempre.

Hoy me siento feliz de formar parte de ellos, de llamarlos mi familia y de amarlos a cada uno tal y como son.

Familia Zamora (Escrito en voz)