La puerta se abrió de nuevo


Una voz sutil despierta el corazón y redefine el rumbo
(Isaías 30:21)

Alguien llamó a la puerta, al centro de mi ser, y motivó los latidos de mi corazón.

Fue tan delicada la manera en que llamó, que solo Él, con su intenso amor, puede cambiar mi forma de pensar y mi rumbo.

Él motiva mi corazón, hace que el deseo sea cada vez más fuerte y guía mis pasos para ver con mayor claridad el camino que deseo seguir.

Solo cuando dejo que mis pensamientos se fundan con los suyos consigo entender cuál es el siguiente paso.

Puede que, a mis ojos, sea un reto, pero en realidad solo es algo nuevo que falta por aprender. Él puede lograr que las cosas sucedan, que se concreten y se lleven a cabo.

Enero fue un comienzo, y la puerta se abrió de nuevo, revelando mis pensamientos y las intenciones de mi corazón. Los meses pasarán y, dentro de poco, será una realidad.