
El mundo puede estar al revés, pero contigo todo está en orden.
Tú le das el sentido correcto a mis días, aterrizas mis emociones e impulsas mis ganas de amar.
Imagínate… en medio del caos, de las risas descontroladas, de las discusiones tontas, de esa locura que solo tú entiendes… y, aun así, sentir calma.
Porque la paz no siempre es silencio: a veces es tener a la persona que te desordena el alma, pero te acomoda el corazón.
A veces la paz no está en el silencio ni en la quietud, sino en lo absurdo de vivir al revés contigo y en lo extraño que, al final, me resulta tan mío.
Paz y locura: dos extremos que se encuentran en tus labios.
Es allí donde se fusiona el amor más tierno y más vivo.
Imagínate… encontrar paz en quien te vuelve loca,
por su forma de mirarte, de tenerte, de amarte.
