Más allá de lo vivido

En cada soplo del viento viaja un recuerdo, una promesa y un abrazo que me une a lo más profundo de lo que habita en ti.

El recuerdo no es solo memoria: es la certeza de que lo vivido permanece, de que lo bello e inmerecido en el camino no fue casualidad, sino huella.

Las promesas no son palabras lanzadas al aire, sino pruebas superadas, desafíos vencidos y la evidencia de que juntos hemos llegado más lejos de lo que jamás imaginamos.

El abrazo no fue un gesto fugaz: fue refugio en medio de la tormenta, calma para mis días inquietos, sosiego para mi alma y la estabilidad que me devuelve a ti una y otra vez.

Sé que no todo es perfecto, pero cada instante compartido guarda una enseñanza que nos moldea, que nos une y nos fortalece.

Decidí que tu presencia, tu amor y tu compañía fueran quienes moldearan mi vida, mis pensamientos, mis días y cada travesía.