
¿Quién me ayuda a mantener el equilibrio para no llegar a caer?
¿Quién me sostiene en los momentos en que no supe mantenerme en pie?
¿Quién me apoya cuando todo parece desmoronarse a mi alrededor?
Eres tú , quien me impulsa a seguir,
incluso cuando dudo de mí.
Contigo, incluso mis derrotas parecen lecciones,
y mis miedos, solo pausas en el camino.
Gracias por ser firmeza cuando todo tiembla,
por abrazarme sin necesidad de palabras,
por estar, aún en el silencio,
y por recordarme cada día
que la vida es mejor en tu compañía.
