
Dame tu mano y déjame entrar
a esos lugares donde nadie pudo estar.
Dame tu mano y permíteme descubrir
lo que habita en lo más hondo de ti.
Allí donde todo parece inaccesible y profundo,
donde aguas tan densas son difíciles de sacar,
donde ni tú misma sabes cómo estar.
Allí donde las sombras se confunden
y la luz parece perder su brillo.
Dame tu mano y déjame ver la verdad,
la que solo tú escondes dentro de ti.
Dame tu mano y permíteme consolar
a quien solo tú sabes que eres en realidad.
