
Mi corazón está cargado. Sentimientos que no esperaba lo inundaron,
y se transformaron en emociones que necesito soltar para volver a sanar,
para reencontrarme con la calma y la paz.
Deseo entender los porqués antes de dejar ir,
porque ningún pellizco en el corazón deja una herida imborrable.
Todo puede curarse, todo sana si le damos espacio para hacerlo.
A veces, solo se necesita seguir haciendo lo posible y permitir que el tiempo haga lo suyo.
Hoy elijo decir adiós a las decepciones de la vida,
esas que llegan sin avisar y se disuelven cuando enfocamos la mirada en la solución final.
