Echar raíces profundas en el interior

Nace del esfuerzo de media vida: la conquista de una misma.

En este punto del camino, no creo haberlo logrado del todo, pero me siento más enraizada.

Cuanto más excavo y profundizo, más consigo alargar mis raíces,

sabiendo cuáles fueron mis humildes comienzos y reconociendo cada una de mis luchas y esfuerzos.

La riqueza de mi alma no la he forjado sola;

ha sido fruto del esfuerzo conjunto de quienes son los pilares de mi vida,

de quien verdaderamente me dio aliento de vida,

y de aquellos que continuaron dándome forma.

Gracias a ellos, he aprendido lo esencial que es cavar hacia dentro.