
Bienvenidos sean los días en que el sol vuelve a brillar como nunca antes lo hizo.
Días en los que sentirse bien no es un esfuerzo, y el tiempo pasa rápido, pero lleno de intensidad.
Bienvenido lo bueno, aunque sea solo por un momento. Es una tregua que quiero aprovechar para recibir y, a la vez, dar más de mí a los demás.
Bienvenida la alegría de vivir, de sentirme viva y con ganas de más.
Que los buenos tiempos nos encuentren preparados, agradecidos y dispuestos a disfrutarlos.
