Un corazón arraigado es un hogar habitado

Nacen de mi corazón las raíces que van formando un hogar,
allá donde el suelo es fértil, he florecido sin dificultad.

Anida en mi pecho un lugar al que hoy llamo hogar.
Es donde mis sentimientos se quedan,
donde mi corazón decide estar arraigado.
Donde mi alma se acurruca,
allí florece mi hogar.

El tiempo me ha mostrado muchos lugares a los que llamé hogar,
entre los cambios y los giros que esta vida ha ido dando.
Hoy, mi corazón logra reconocer
dónde está plantado, bien arraigado, formando mi hogar.