La niña que abrazó su llanto

Escúchala, tiene algo que contar.
Entre lágrimas se esconden heridas que sanar.
Cuando comprendió qué era lo que le dolía,
empezó a nadar en medio de un mar de lágrimas que querían ahogarla.

Entre lágrimas, encontró su voz,
esa que la ayudó a aprender a defenderse,
a resistir y a amar la vida, incluso cuando duele.

Sus cicatrices hoy cuentan historias,
historias que transmiten la empatía que ella deseó recibir.
Donde lloraba, hoy florece:
de niña rota a mujer valiente.