
El amor siempre existió.
Y Él, por su amor, siempre dio el primer paso,
compartiendo la satisfacción de vivir
con quienes pudieran valorarlo.
Desde el comienzo, vivieron rodeados de su amor.
Cuando todo cambió por su propio egoísmo,
Él no se amargó ni dejó de querernos,
porque su amor leal es eterno.
Cuando yo no lo buscaba, Él ya me amaba.
Cuando dudé de su amor, Él nunca se alejó.
Cuando quise corresponderle, Él ya me había amado.
Hoy te entrego mi amor,
en respuesta al tuyo.
Sintiendo que mi amor por ti no deja de crecer.
Sé que siempre estarás junto a mí,
como un sol al amanecer.
