
Más allá de lo visible, pude verte, con ganas de llorar de repente.
Hoy ya no logras reconocerte cuando te miras de frente.
Echas la vista atrás, y algo dentro de ti se rompe.
Es la realidad recordándote que ya no eres quien eras.
Fueron años con tantos frentes abiertos, tratando de sobrevivir,
que ahora, con el paso del tiempo, sin darte cuenta, te has dejado a un lado.
Quieres vencer al gigante, pero algo en ti cree que es incapaz de lograrlo.
Sin embargo, alguien te recuerda que sigues siendo bella,
y que tu fortaleza interior es más grande que esta guerra.
Una y otra batalla ganada te aseguran que, aunque esta no será la última,
podrás con ella.
