
Doy el primer paso que me adentra en este laberinto donde me busco y me pierdo.
Un laberinto que revela cada recoveco que da forma a quien soy.
Intento enfocar mi atención en el paso que doy ahora, el mismo que me conduce al siguiente pasillo.
Así, consigo encontrar de nuevo la salida que me lleva a mí.
Analizo y escapo de cada sentimiento, como si fueran las paredes del laberinto que intentan detenerme.
Pero si mantengo la vista al frente, podré avanzar y comprenderme.
