Para mi esposo

Mis ojos te miran y te admiran;
ahora tú,
sé capaz de ver en quién te has convertido.
Eres un hombre maduro, y la sabiduría práctica te protege.
Has desarrollado tu capacidad de pensar, y eso te honra,
pues cada una de tus decisiones ha sido pensada con cuidado,
y el resultado ha sido exitoso siempre.
Mi corazón confía en ti,
pues, en lo más mínimo y en lo más importante,
has demostrado la capacidad de ser digno de confianza.
Todas tus habilidades prácticas hacen que trabajes con empeño,
dando tu máximo constantemente.
Nunca he temido por el mañana,
pues mis ojos te miran confiados,
teniendo por seguro que entre tus brazos
estaré protegida y cuidada.