Espera

Espera,
antes de que digas nada,
antes de que agaches la mirada.
Espera,
no te vayas,
porque, aunque sigues presente,
te siento ausente,
entre el mal humor y la mirada enfadada.
Espera,
mis besos te resbalan,
pues nada es capaz de aplacar
ese iceberg que hay en tu alma.
Espera,
muestras solo lo que hay en la superficie,
y por debajo hay oculto un profundo mundo interior
que estalla con mi insistencia y osadía
de querer cambiar lo que ya habías decidido.
Espera,
no permitas que se entristezcan nuestras almas
y que este día se vuelva más largo,
más lento, más triste,
sin sabor y sin ganas.