El regalo más grande

Entre tus manos, con el mayor amor y cuidado, fui envuelta, protegida y rescatada.
¿Podré yo ser salvada?
Sí, está al alcance de todos, pues su corazón está lleno de su esencia: el amor. Él y su Hijo nos lo dieron haciendo un gran sacrificio y con inmensa generosidad.
Si ejerzo mi fe en Él, podré obtener la vida sin final.
La sangre de su sacrificio me limpia, me quita toda la capa de imperfección que me envuelve, y solo Él puede llegar a verme entera, permitiéndome darle mi adoración de manera perfecta.
Llena de gratitud me siento, y de ellos aprendo.
Reconciliarme con Jehová es mi mayor tesoro; Él me enseña cada día a amarle sin límites, a permitir que sus pensamientos dominen los míos y puedan influir en mis decisiones.