Cuando te conocí

Cuando te conocí, lo supe,
reconocí esa delgada línea
entre querer pasar
el rato
y querer pasar
la vida.
Y quise hacerte feliz
de lunes a domingo,
de enero a diciembre,
y amarte siempre.
Por eso, simplemente…
¡Gracias!
Por ser, estar y existir
a mi lado
constantemente.