
“Está el que da a manos llenas y acaba teniendo más” (Proverbios 11:24)
Extiende tu mano, para soltar…
Todo aquello que ya no forma parte de ti y es el momento de dejar ir.
Extiende tu mano, para dar…
Todo lo que en su día te dieron y ahora llegó el día de darlo con ganas y empeño.
Extiende tu mano, para recibir…
Todo lo bueno que está por llegar y que todavía no sabes de qué forma será.
Suelta, da y recibe como una forma de ser sin tener un final.
