
Llévame lejos, que sabré dónde volver.
Cuanto más me alejo más reafirmo donde está mi lugar.
No me siento perdida sino que sé exactamente dónde quiero estar.
Sigo caminando dejando mis huellas atrás, sin perder el paso, voy dejando un camino con lo que recorrí, lo que viví y lo que aprendí.
Y mientras camino voy sintiendo dentro de mí esa sensación de equilibrio y bienestar que me da saber que encontré mi lugar.
Llévame lejos, que sabré donde permanecer.
Dónde puedo ser yo misma y crecer. Donde encuentro la calma y me conecto con lo mejor que llevo dentro.
Donde estoy rodeada de amigos que son familia y me hacen sentir que formo parte de ellos, de un lugar que se llama hogar.
