
Cuando dejas salir tus miedos, más espacio dejas para vivir nuevos y bonitos sentimientos.
En mi corazón anidan una bandada de aves enjauladas.
Cada una de ellas con las ganas de volar en libertad.
Les abro mi ventana siempre que necesito desprenderme de su alboroto.
Y así consigo que al despegar vuelen lejos.
Alzan un vuelo sin regreso, sabiendo que cuanto más alto vuelan, más libre me siento.
