Tu amor fue capaz de crear en mi, un torrente de fuerza y ganas de vivir.

En tus hombros me siento gigante, capaz de alcanzar lo inalcanzable.

Una dulce melodía siempre resonó por toda la casa, llena de sentimientos e inspiración, me motivas con tu amor a la música clásica.

Capaz de todo, menos de dar un paso en falso que arruine lo que ya he logrado. Para atrás, “ni para tomar impulso”, siempre me fuiste recordando.

Tu amor me fue enseñando, a dar de sí siempre que no sintiera lo contrario.

Contigo aprendí la humildad que no existe en el corazón humano, pero que la vida en ti fue desarrollando.