
Yo siempre de puntillas, como si quisiera salir volando. Tú dando pasos firmes, manteniendo el paso; así nos fuimos equilibrando.
Tan importante es
lo racional y lo emocional,
la vainilla y el caramelo,
sentir que vuelas y la seguridad de pisar el suelo.
Tú mi polo a tierra,
yo tu inspiración para llegar a sentir
a “flor de piel”.
Ahora sé que tu amor equilibra mi balanza llena de emociones, razonamientos, sentimientos y lógica exacta.
