
Una mente inquisitiva domina el universo, llena de coherencia y equilibrio, todo guarda un orden y un porqué.
Y en el medio estás tú, creado con esos mismos detalles y matices que hace que seas único.
Igual que la física tiene límites en la velocidad y en la energía que la protege de su destrucción y cataclismo.
Tú también tienes límites, en las consecuencias de tus decisiones. En como cuidas y proteges quién eres para no colapsar.
Eso es algo que con el tiempo se aprende, a veces desgraciadamente a base de experimentos fallidos pero siempre está a nuestro alcance aprender gracias a la sabiduría de un Ser superior e infinitamente inteligente.
