
Al compás, con el mismo ritmo fuimos dando pasos hacia delante en una misma dirección.
Nuestras sombras quedaron atrás y tu mano siempre me guió y me hizo sentir segura.
Juntos fuimos avanzando, como avanza el sonido de una melodía que una pareja baila lentamente cuando siente que no existe nadie más.
Contigo fui creciendo, de dentro hacia fuera y eso nos permitió perfeccionar el conocimiento del uno hacia el otro.
A la par y a su debido tiempo nos encontramos de nuevo, nos reconocimos y nos volvimos a enamorar, siendo un solo paso que marcha sin miedo.
