
Has estado ahí conmigo, mucho tiempo, más del que recuerdo.
Creciste dentro de mí, te di tu lugar y me protegiste para no repetir los peores momentos pero cuando quise soltarte, como un nudo que se hace cada vez mas fuerte, sentía que me ahogabas.
Volvías de nuevo a recordarme cosas que ya había aprendido en el camino y eso solo me paralizaba más. Por eso te digo adiós, dándote las gracias.
Libre pero pisando el suelo, invencible pero sabiendo a quién temer, capaz pero continuando aprendiendo.
Ahora que sé donde están los limites, que he puesto las rejas para proteger mi jardín, ahora que elijo estar en paz, ahora te dejo ir.
