El Amor

No lo dejes ir, amárralo con fuerza a tu vida, como si estuviera implantado dentro de ti, y tú lo quisieras tener agarrado.

No, no lo sueltes y átalo con fuerza.

Es parte de lo que somos, de la forma cómo nos crearon, de lo que otros nos dieron, lo que nos regalaron, es lo que nos hace sentir y estar vivos.

Solo podemos darlo si antes lo hemos recibido, y lo maravilloso es que a todos de alguna forma nos lo han dado, en forma de amanecer, bajo un cielo estrellado, en forma de afecto, de placer, de altruismo, de empatía y de amistad.

Así es su presencia en nuestras vidas, nos apasiona y nos motiva.

Nos llena de ganas y felicidad cada día.