En el mar de la vida somos un barquito de papel.

En el mar de la vida, eres un barquito de papel que recorre nuevos y viejos lugares, con el tiempo llegas a percibir que cosas anhela tu alma, que no encuentras en todos los lugares a donde vas.

Al pasar el tiempo esos anhelos llegan a cumplirse, en el lugar que menos esperabas y llenan tu vida de esas pequeñas cosas sencillas pero indispensables que identifican tus verdaderas necesidades.

Entonces llega el momento de encontrar tu lugar, tu espacio en el tiempo, donde llegas a reconocerte y a encontrarte.

Y reconoces que contigo llevas todo lo bueno para dar y ofrecer. Porque lo mejor que hay en cada barquito de papel son todas las travesías y aventuras que logró aprender en el camino y que hoy desembocan en un puerto seguro.

Hoy encontré mi lugar y con él llegué a encontrarme a mí misma.