
Como arena entre mis dedos siento desprenderse una parte de mí. Una parte que se queda plantada en algunos corazones donde me extrañarán y extrañaré. Porque algo de nosotros se queda en las personas que conocemos a lo largo de nuestra vida y algo de ellas nos llevamos con nosotros por siempre.
Como arena entre los dedos el tiempo pasó y un atardecer fue más intenso que la propia vida y las vivencias que las acompañan. Porque todo lo que se espera llega y al final todo pasa y se desprende una parte de nosotros en el camino.
Por eso con una perspectiva eterna en nuestros corazones me despido, porque sé que nos volveremos a ver y lo que ahora pasa y duele pronto será eterno y alegre. Se desprende una parte de mí ahora que pronto será una vida eterna sin despedidas, sin pérdidas y sin que nada duela, ni si quiera el alma.
