Lléname de oxitocina.

Un día volvemos a sentir que con cada abrazo recibido una herida más sano.

Con cada caricia una cicatriz se curo.


Un día volvemos a sentir qué estamos vivos Gracias al amor.


Al amor que nos dieron y no mendigamos, al amor que nos regalaron y que quizá,

sin ser merecedores de ello, nos lo implantaron en nuestra raíces,

para que con el tiempo diera su fruto.


Un día volvemos a sentir de nuevo,

como si fuera la primera vez como si fuera el último momento.

Volvemos a enternecernos y amarnos de nuevo.