
Sanando heridas,
de esas donde solo el amor de los más cercanos puede sanar.
Así, sin esperar,
deje que cada uno pusiera una flor en mis heridas y sanó lo que tenía que sanar.
Escribir es el arte de dar vida a lo invisible

Sanando heridas,
de esas donde solo el amor de los más cercanos puede sanar.
Así, sin esperar,
deje que cada uno pusiera una flor en mis heridas y sanó lo que tenía que sanar.