
Arde una hoguera en este dulce invierno,
en plena noche cuanto más frío hace más arde y más altas son sus llamas.
Porque donde hubieron cenizas, hubo una hoguera.
La misma que hoy arde con fuerza.
Mi hoguera aprendió ha volver a dar calor de nuevo.
Y su calor atrajo todo lo bueno.
Mi alma, mi hoguera, hoy arde con fuerza.
