
Dormir será mi placer eterno, que me sumerge en la inexistencia.
A veces lo busco, a veces me atrapa y me envuelve entre sus sábanas.
Mi droga favorita, mi lugar de pensar, mi tiempo para llorar.
Si las paredes hablaran y las sábanas susurraran en la profunda tristeza donde me has visto dormida.
Dormitar placentero, lleno de limitantes y barreras, huyó de tus días oscuros para poder dormir tranquila.
