
En medio de la nada quedó y allí creció. Con los rayos del sol iluminando su tristeza que no le permitía ver su belleza. Hasta que un buen día, su Creador, puso un espejo delante de ella y no pudo creer que así era ella.
Escribir es el arte de dar vida a lo invisible

En medio de la nada quedó y allí creció. Con los rayos del sol iluminando su tristeza que no le permitía ver su belleza. Hasta que un buen día, su Creador, puso un espejo delante de ella y no pudo creer que así era ella.