Escribir es el principio de conocerme a mi misma

Escribiendo el pasar de mi vida,

entre hojas en blanco o con excesiva tinta,

arrugando cada una que no logró definir quién soy,

aprendí a leer entre líneas lo que Él escribía.

Sin ser la autora, pude leerme a mis misma porque Él le dio sentido a mi vida.